Para resolver hoy · Crisis
La primera hora de una crisis.
Ocho preguntas, casi todas de un toque. Sales con tu plan y tu declaración.
Si hay riesgo para alguien, primero llama al 911.
Te llevas
- Las tres acciones de los próximos 60 minutos, en orden.
- Quién decide, quién habla, quién verifica y a qué hora es el siguiente corte.
- Una declaración de espera con tus datos, lista para copiar.
- Lo que no conviene hacer en esta hora y lo que hay que vigilar en la siguiente.
Todo ocurre en tu dispositivo. Nada se envía.
¿Qué pasó? En una línea.
Como se lo contarías a alguien que acaba de entrar a la sala. Sin adjetivos y sin culpables.
Por qué una línea
Si no cabe en una línea, todavía no está claro para ti y no lo estará para nadie. Sólo el hecho; las razones vienen después.
Lo que sabes y lo que no.
Separar las dos cosas te deja hablar pronto sin decir algo que mañana tengas que corregir.
La regla
Lo que sabemos, lo que no y lo que hacemos para saberlo. Dicho así, «no lo sé todavía» es una respuesta honesta, no una debilidad.
¿A quién afecta y cómo?
Las personas van antes que la reputación. Nombrarlas primero dice que entiendes lo que está en juego.
Por qué
Darle a la gente algo concreto que hacer calma más que cualquier explicación y le devuelve algo de control.
¿Qué estás haciendo ya?
Aunque sea poco. Contarlo es parte de la respuesta.
Por qué
Si no cuentas lo que estás haciendo, para quien mira desde fuera no estás haciendo nada.
¿Qué tan rápido se mueve?
De esto depende si publicas ya o preparas y esperas.
Por qué
La primera fuente que llega suele quedarse como la de referencia. Si ya circula, el silencio lo llena alguien más.
¿Quién decide y quién habla?
Nombre o cargo. Lo que dejes vacío quedará marcado en tu plan para resolverlo.
La regla
Una persona puede tener dos papeles. Lo que no puede pasar es que un papel se quede sin dueño o que hablen dos con versiones distintas.
¿Cuándo vuelves y por dónde?
Una hora concreta para la siguiente actualización calma más que cualquier adjetivo.
La cita
Lo que prometes es la hora, no la solución. Esa cita se cumple aunque no haya novedad.
¿Qué tentación hay en la sala?
Marca las que alguien ya propuso o las que temes. Tu plan las atiende primero.
Sin juicio
Todas son tentaciones normales bajo presión. Nombrarlas ahora es la forma más fácil de no caer en ellas.